Es mejor prevenir que curar

Francisco J.Oficial Casado
Licenciado CCAFD
Otro artículo más para intentar concienciaros de la importancia, en este caso, del trabajo preventivo que hay que realizar como una parte más del entrenamiento.
El triatlón es un deporte exigente, un poco más si cabe que otros deportes de resistencia, y que presenta sus ventajas al ser un deporte compuesto por tres disciplinas, pero también sus complicaciones. En este artículo nos vamos a centrar en la perspectiva del trabajo preventivo o compensatorio. Por ello en primer lugar es importante destacar que gran parte de las lesiones sufridas mediante la práctica del triatlón son por sobrecarga o desgaste, es decir, un gesto que bien por sobrecarga o por no realizarlo correctamente, termina provocando dolor al ser repetido muchas veces. Como en muchos otros deportes, también podemos lesionarnos de forma traumática: al sufrir una caída, una torcedura de tobillo, una rotura de fibras, etc. Pero la mayor incidencia de lesiones se produce por estrés, como hemos comentado anteriormente. En este sentido es importante comentar que para recuperar bien una lesión, es muy importante conocer su origen, ello nos ayudará a curarla y prevenir. No obstante, seguro que un médico o un fisioterapeuta conocen mucho mejor que yo estos mecanismos.
De las ventajas y dificultades (prefiero llamarlo así que no inconvenientes) a las que me refería que en este sentido (prevención lesiones) conlleva la práctica del triatlón podríamos destacar:
- En la mayor parte de los casos, al lesionarnos podemos practicar alguno o los otros 2 deportes
- Al componerse de 3 deportes evitamos grandes cargas de uno en concreto
- Si mantenemos un buen equilibrio los 3 deportes pueden ofrecernos una buena base a nivel estructural y fisiológico
- Hay que tratar de mantener un buen equilibrio entre los 3 deportes para evitar descompensaciones
- En el entrenamiento de alto nivel es posible que al practicar los 2 o 3 deportes cada día no dé tiempo a recuperar lo suficiente de una sesión a otra
- El tiempo que exige su entrenamiento hace que olvidemos realizar el trabajo preventivo necesario
El triatlón es un deporte saludable si se practica correctamente, y presenta más ventajas que dificultades, pero en este caso he querido igualar la balanza con la intención de resaltar la importancia de la parte del entrenamiento que la mayor parte de triatletas populares nos saltamos con demasiada frecuencia(seguro que sin decir de que se trata a algunos ya les vienen cosas a la cabeza…).
A mayor nivel de entrenamiento, más necesidad hay de realizar este trabajo preventivo para poder soportar sin problemas las altas cargas de entrenamiento. Además la mayoría de tareas o métodos que lo componen tienen efectos cruzados, y no solo se utilizan para prevenir o compensar, sino que también sirven para mejorar el rendimiento. Podríamos resumirlo en 3 grandes bloques:
1. Trabajo de fuerza:
A parte de mejorar el rendimiento, hay métodos como el trabajo excéntrico y la isometría que se utilizan en la rehabilitación de lesiones y su prevención.
Además, un entrenamiento básico de fuerza nos proporcionará salud a nuestras estructuras músculo-tendinosas y el nivel de fuerza necesario para ser capaces de mantener una buena eficiencia técnica evitando movimientos residuales o descompensaciones. Dentro de la fuerza podemos destacar como métodos preventivos:
- Trabajo del core o zona media
- Excéntricos
- Isometría
- Propiocepción
- Ejercicios funcionales donde se integran uno o varios de los métodos anteriores
Para ello os resultará familiar material específico que se suele utilizar como bandas elásticas, balón medicinal, bosu, kettlebell, fitball, TRX, cinturón ruso, etc.
2. Estiramientos:
Son necesarios para mantener nuestros músculos en la longitud óptima para su máximo rendimiento para evitar así disfunciones que pueden desencadenar lesiones. Dentro de los estiramientos hay varios métodos como por ejemplo:
- Stretching global activo
- Facilitación neuromuscular propioceptiva
- Balísticos
3. Descanso:
También conocido como entrenamiento invisible, es tan importante como cualquier otra tarea ya que sin el descanso no podemos asimilar las cargas de entrenamiento y por tanto producir las adaptaciones que mejorarán nuestro rendimiento. Además sin una correcta recuperación entre sesiones pondremos en compromiso la tolerancia de músculos y tendones de forma que no podrán trabajar correctamente y empezarán a aparecer descompensaciones provocando lesiones. Hay varias tareas recuperadores como por ejemplo:
- SPA
- Masaje de descarga
- Dormir
En conclusión, es necesario incluir en el entrenamiento trabajo preventivo para así poder evitar lesiones y conseguir un mejor rendimiento, así que si por ejemplo sólo disponéis de 1hora para correr, es conveniente correr 50min y a continuación estirar otros 10min, que no correr la hora entera y no estirar. No solo se puede incluir todo este tipo de trabajo acompañando a las sesiones de entrenamiento habituales, sino que además es conveniente dedicar sesiones exclusivamente para su desarrollo. Más adelante iremos publicando artículos específicos para cada uno de estos métodos donde se explicará de forma detallada en qué consisten y cómo se desarrollan.