La recuperación

Jordi PascualLicenciado INEF
Entrenador Sup. Natación
Triatleta Élite - España
La recuperación consiste en un proceso de regeneración y reequilibrio que tiene lugar tras las modificaciones sufridas por el desarrollo de una actividad física. Todo estado de fatiga precisa de unos tiempos necesarios para llevar a cabo la recuperación. En el periodo de descanso, las alteraciones efectuadas en los músculos y otros órganos durante el ejercicio se normalizan poco a poco. Este proceso es individual, cada triatleta recupera de una manera distinta, influyendo el nivel o grado de entrenamiento, la rapidez de cada uno de reposición de las reservas energéticas (glucógeno principalmente), la edad y factores medioambientales y de hábitos de vida.
Tabla 1. Duración de la recuperación después de un entrenamiento, en función de la cualidad física entrenada i la intensidad.
| ENTRENAMIENTO | TIEMPO DE RECUPERACIÓN APROXIMADOS |
|---|---|
| Velocidad | 24 horas |
| Fuerza másxima | 48 horas |
| Capacidad anaeróbica | 72 horas |
| Aeróbico intenso | 48-72 horas |
| Aeróbico medio | 48 horas |
| Aeróbico ligero (resistencia) | 24 horas |
Los procesos de recuperación se pueden ver acelerados a través de los siguientes mecanismos:
A) Sueño: Medio natural e imprescindible para favorecer la recuperación de la fatiga de los seres vivos. Durante el sueño se producen una serie de mecanismos fisiológicos necesarios para la vida, y en el caso de los deportistas aumenta la importancia.
B) Medios físicos:
B1) Estiramientos: un adecuado trabajo favorece la recuperación de los tejidos activos sometidos al ejercicio.
B2) Masaje: se define como “La manipulación de los tejidos blandos con finalidad terapéutica, higiénica o deportiva”. En el transcurso de un masaje se mejora la circulación sanguínea, relaja el músculo y aumenta la capacidad de trabajo. Pueden completarse con sauna, hidroterapia (baños de agua fría – caliente) y crioterapia (la aplicación de frío previene procesos inflamatorios)
C) Nutrición: si aportamos los nutrientes necesarios al organismo estará más preparado para afrontar los entrenamientos y para acelerar la reposición de las reservas energéticas.
D) Ayudas ergogénicas: son los productos legales y permitidos, de carácter natural o farmacológico que toma el deportista para prevenir su salud y mejorar su rendimiento. Es conveniente que se consuman bajo prescripción y supervisión médica. Algunas de las más utilizadas son:
- Las vitaminas antioxidantes (A, C y E) y del grupo B.
- Los aminoácidos ramificados están indicados para ayudar a recuperar al metabolismo muscular a regresar a la vía anabólica.
- La L-glutamina es de gran importancia para la síntesis de proteínas, ayudando así a la recuperación, además contribuye a mejorar el sistema inmunológico humano.
- Batidos de hidratos de carbono y proteínas, con una proporción de 4:1 respectivamente. Al finalizar el ejercicio, el organismo está muy receptivo, por lo que tomar un batido de hidratos de carbono y proteínas dentro la hora siguiente post-ejercicio favorece la recuperación de los depósitos energéticos.
E) Ejercicios regeneradores: realizar esfuerzos de baja intensidad después de terminado el entrenamiento acelera los procesos de recuperación, favoreciendo la eliminación de metabolitos provocados por la actividad.
Una estructuración correcta y la realización de un buen entrenamiento junto con una buena recuperación, secuencia ENTRENAMIENTO – FATIGA – RECUPERACIÓN, darán como resultado el efecto deseado, el aumento del rendimiento.