Aerodinámica, drafting y algunas normas relacionadas

La aerodinámica forma parte de nuestro día a día aunque a veces no seamos conscientes de ello, de hecho, la aerodinámica como rama de la mecánica de fluidos que es, estudia los principios físicos por los cuales vuela un avión, avanza una barco de vela con el viento casi de proa o un Formula 1 alcanza velocidades extraordinarias sin levantarse del suelo como un aeroplano.
En nuestro deporte, el triatlón, la aerodinámica afecta de forma definitiva en la parte de ciclismo, no tanto en el material, que cuanto mas aerodinámico más rápido vamos, sino en la norma que separa a las pruebas con o sin drafting. Pero volvamos atrás para tratar de explicar los principios básicos de la aerodinámica para poder explicar luego su aplicación al ciclismo.
En general, cuando un cuerpo se sumerge en un fluido, sea gas (aire en nuestro caso) o líquido (agua en el caso de la natación –hidrodinámica-), y con una velocidad determinada, se ve influenciado por las corrientes que ese fluido genera a su alrededor. Estas corrientes se llaman Flujos y el flujo puede ser laminar o turbulento. El flujo laminar, como su nombre indica, son finas laminas del fluido ordenadas como las hojas de un libro que recorren el cuerpo sumergido a una velocidad determinada. Cuando el flujo laminar se ve alterado por algún motivo (superficie del cuerpo –forma o calidad de la superficie- , velocidad, densidad del fluido, etc…) el flujo se convierte en turbulento. Las laminas se enmarañan y se desordenan. Es lo que conocemos comúnmente como turbulencias. En zona de flujo turbulento, la presión del fluido sobre el cuerpo disminuye respecto la presión que ejerce en zona de flujo laminar. Así si tenemos un ala de avión que penetra en el aire a cierta velocidad y conseguimos generar turbulencias en la parte de arriba del ala y laminas en la de abajo, la menor presión del aire en la parte superior hará que el avión se levante.
Pues bien cuando vamos en bici, nos acoplamos e intentamos ser aerodinámicos para aumentar nuestro coeficiente de penetración en el fluido (el aire) intentando generar flujos laminares a nuestro alrededor sin crear turbulencias (casco aerodinámico, tubos con forma de gota, etc…pero consecuentemente generamos unas grandes turbulencias a nuestra espalda. Dado que la presión de aire en esa zona es menor, si un ciclista se aproxima por detrás lo suficiente nota esa “aspiración” pudiendo ir a la misma velocidad que el ciclista que genera la turbulencia pero haciendo mucho menos esfuerzo. Esto en nuestro deporte se llama DRAFTING. En el motociclismo se conoce como rebufo o aspiración.
Así, las pruebas de triatlón se dividen entre aquellas en las que se permite acercarte al ciclista que te precede para aprovecharte de su turbulencia (Pruebas con Drafting) y aquellas en las que no esta permitido (pruebas No Drafting). Generalmente se asocia las pruebas de corta distancia como Supersprint, sprint y Olímpico al Drafting y las de larga distancia al No drafting. Aunque cada vez mas, surgen pruebas en distancia Olímpica con Drafting no permitido.
El hecho de que se permita el drafting, genera grandes pelotones de ciclistas formados por la búsqueda de las turbulencias entre unos y otros para poder llegar mas “descansado” a la carrera a pie que si hubieran hecho el recorrido en solitario, así se establecen ciertas normas en las bicicletas por la seguridad de los triatletas.
Fundamentalmente, se intentan evitar todos los salientes puntiagudos en el manillar para que en caso de caída múltiple nadie salga lastimado. Esto implica que las bicicletas conocidas como “cabras”, las bicicletas de contrareloj, estén prohibidas en las pruebas con Drafting, por sus manillares cortados mirando hacia delante y sus alargues donde cogerse con las manos. La norma dice que ene estas pruebas no podrá llevarse ninguna pieza que llegue mas allá de las manetas de freno, y en caso de llevar acoples de triatlón estos deben estar unidos entre si con un tapón o pieza de plástico que proteja los extremos.
Por último en las pruebas con Drafting NO permitido, los jueces de carrera se encargan de que ningún ciclista se acerque a otro a menos de 1.5 metros por cada lado y 10 metros por detrás, que es el área estimada en la que la turbulencia beneficia al ciclista que va por detrás, buscando así la lucha individual en solitario y en igualdad de condiciones.